Nuestra historia

La oruga es lo que “mueve” literalmente al equipo. Y Berco ha sido el fabricante líder de equipos originales (Original Equipment Manufacturers, OEM) de piezas y sistemas de orugas para las compañías más importantes de equipos pesados durante 100 años. De esta forma, lo más probable es que un chasis de Berco ya esté moviendo sus máquinas.

De hecho, Berco empezó como una pequeña tienda de reparaciones. Al capitalizar su extraordinaria visión y destreza mecánica, Vezio Bertoni transformó la tienda en un taller y luego en una fábrica. La compañía siguió desarrollándose, amplió su alcance a distintos tipos de herramientas para máquinas (en especial, amoladoras) y continuó expandiéndose con el pasar de los años.

En la década de 1930, la compañía con sede en Copparo (Ferrara) ingresó al mercado de los chasis y se convertiría pronto en uno de los actores más importantes del mundo. A finales de la década de 1970, la familia Bertoni dio inicio a un proceso que transferiría la propiedad a Hoesch Group, luego a Krupp y, finalmente, a finales de la década de 1990, a thyssenkrupp.

Años 1910

En 1918, Vezio Bertoni abrió un taller de reparación de bicicletas dando así continuación a la labor de su padre. Pronto empezó a reparar también maquinaria agrícola y vehículos abandonados por el ejército estadounidense en la campiña de Ferrara, al norte de Italia. Vezio Bertoni confió en sus capacidades y en sus conciudadanos, de manera que poco tiempo después el pequeño taller se convirtió en uno más grande con 30 empleados e incluso empezó a fabricar herramientas para maquinaria y repuestos para tractores.

Años 1920

Cuando el empresario Roberto Cotti se unió a Vezio Bertoni, la empresa se convirtió en "Bertoni & Cotti". La producción se extendió a distintas herramientas de maquinaria: esmeriladoras, taladros, prensas, tornos, pulidoras, equipamiento para talleres. Los productos de Berco destacaban en todo el país a expensas de empresas muy asentadas.

Años 1930

La empresa se había convertido sin lugar a dudas en la industria más grande e importante de la región (5000 m2 de superficie cubierta) con más de 100 empleados. Los productos de Berco se empezaron a exportar a Europa y la empresa cobró tanta importancia que fue capaz de adquirir dos empresas más pequeñas entre 1938 y 1939.

Años 1940

La empresa, que contaba con 624 empleados, iba creciendo sin parar hasta que estalló la Segunda Guerra Mundial. Después de 2 años de inactividad prácticamente total, Berco se levantó de nuevo en 1946 y se renovó, empezando a fabricar componentes para tractores oruga, equipamiento de reparación para maquinaria de movimiento de tierras y prensas para cadenas de montaje.

Años 1950

Berco alcanzó un capital social de 90 millones y se convirtió en una sociedad anónima. En 1957, el socio Cotti dimitió y Gianni Bertoni, hijo de Vezio, ocupó su puesto. La fábrica duplicó su tamaño a la par que se renovó y modernizó.

Años 1960

Berco era una de las empresas más importantes en su sector no solo en Italia, sino también en mercados extranjeros de todo el mundo: el 60% de los trenes de rodaje fabricados se exportaban a los mercados de EE. UU. y Canadá, mientras que el número de proveedores autorizados de Berco ascendió a unos 120. El primer taller de estampado en caliente de la región se construyó con una área de 3.000 m2 y 27 de las máquinas más potentes y modernas del mercado.

Años 1970

Gianni Bertoni se convirtió oficialmente en el CEO de la empresa, lanzándola a la globalización con más de 2500 empleados. Además, consiguió que la facturación ascendiese a 60 mil millones de liras (tan solo una década antes no llegaba a los 4 mil millones). En 1976, vendió el 50% de Berco a la multinacional alemana del acero Hoesch.

Años 1980

Berco abarcaba el 35% de toda la producción de trenes de rodaje nacional y 6 de cada 10 piezas de repuesto exportadas al extranjero llevaban el sello de Berco. El 50% de los productos se exportaban a EE. UU. por lo que, con el fin de salvar la empresa de la crisis del mercado estadounidense, Bertoni vendió el 50% restante a Hoesch. Con el nuevo CEO, Giovanni Bertoni, la empresa se introdujo en el mercado de los OEM y se definieron planes de reestructuración, de inversión y de innovación tecnológica.

Años 1990

Berco contaba con clientes importantes como Komatsu, John Deere, Liebherr y Volvo así como prestigiosos representantes del mercado de Oriente Medio como United Motors y Middle East. En 1992, la multinacional alemana Krupp absorbió al Grupo Hoesch, dando vida a la empresa Hoesch-Krupp de Krupp AG. En 1998, Krupp AG se fusionó con Thyssen AG pasando a convertirse en ThyssenKrupp.

Años 2000

La cuota de productos exportados alcanzó el 90% y Berco logró el objetivo de producir 250.000 toneladas de producto acabado en un ejercicio fiscal. Berco creció, contaba con una plantilla de 3000 empleados y las ramas internacionales se convirtieron en tres: Berco of America en Dubuque (Iowa), Berco South America en Campo Limpo (SP) y Berco Bulgaria en Apriltsi.

Años 2010

La cuarta rama internacional comenzó a producir en La India. Berco ha automatizado muchas de sus líneas y el OEM sigue siendo el pedazo más grande del pastel en cuanto a ingresos. En octubre de 2017, se produjo la fusión entre las Operation Units Undercarriages, Forging y Machining de la Business Area Components Technology, dando como resultado la nueva BU: Forged Technologies.